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Nuestra Piel

Nuestra Piel

La piel es un órgano en constante renovación, es el órgano más pesado (de 3 a 4 kg) y el más amplio del cuerpo humano (de 1.5 a 2 m2). En permanente relación con los demás órganos, la piel puede revelar disfunciones o enfermedades que padezcan otros órganos de nuestro cuerpo.

Esta constituida por 3 capas superpuestas:

La epidermis: es la capa más externa de la piel. Formada principalmente por queratinocitos, células que, a medida que envejecen, se cargan de una sustancia impermeable, la queratina (lo que explica el papel de la protección de la piel).

Meloncitos, que producen melanina, responsable de la pigmentación de la piel, que proporciona protección natural contra los rayos del sol; y células de Langerhans, que forman parte del sistema inmunológico. Se regenera cada 4 a 6 semanas. Sirve como una capa protectora contra el daño físico y la pérdida de agua. La epidermis está organizada en cuatro capas de células: la capa basal (la más profunda), la capa espinosa, la capa granular y la capa córnea (la capa superior).

La dermis es un tejido de espesor variable, que contiene los vasos sanguíneos, glándulas sudoríparas, folículos sebáceos, receptores sensoriales que reaccionan a la presión, la temperatura y el dolor. Los principales componentes de la dermis son las fibras de colágeno y elastina, asegurando que la piel sea fuerte, flexible y elástica.

Tiene 2 subcapas, la dermis papilar (capa más superficial, formada por colágena y fibras reticulares) y la dermis reticular (capa interna formada por redes de colágena que se anclan al tejido celular subcutáneo y a estructuras de soporte).

Nutre a la piel y le da soporte y estructura.

Nuestra Piel

La hipodermis, o tejido celular subcutáneo, que se encuentra debajo de la dermis, es un tejido graso, más o menos abundante en función de las personas y las partes del cuerpo. Se trata de un depósito importante de energía para el cuerpo. Contiene número mayor de vasos sanguíneos, linfáticos y nervios. Aísla al cuerpo, y le ayuda a la piel a moverse más fácilmente sobre las estructuras que están abajo.

Tiene 3 funciones básicas:

1) Protección

Proteger el cuerpo de ataques mecánicos, físicos, químicos o microbianos que provienen del exterior a través de mecanismos celulares e inmunológicos, y su impermeabilidad, resistencia y flexibilidad.

2) Transmisión

La piel se utiliza para transmitir información entre el cuerpo y el mundo exterior a través de sus múltiples terminaciones nerviosas que reciben estímulos táctiles, térmicos y dolorosos.

3) Intercambio

La piel es el lugar donde se llevan a cambio numerosos intercambios entre el organismo y el exterior. Asimismo, participa en mecanismos complejos, como la regulación de la temperatura corporal (por la eliminación de calor y la evaporación del sudor secretado por las glándulas sudoríparas, así como la eliminación de sustancias nocivas) y la síntesis de vitamina D, que es esencial para el crecimiento de los huesos.

Que tengan un excelente día!

Dra. Adriana Lozano Platonoff

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