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Beneficios del ejercicio físico

Realizar de forma regular y sistemática una actividad física ha demostrado ser una práctica muy beneficiosa en la prevención, desarrollo y rehabilitación de la salud, a la vez que ayuda al carácter, la disciplina y a las decisiones en la vida cotidiana.


El ejercicio físico, ya sea de corta o larga duración, produce beneficios en diferentes enfermedades como la osteoporosis, la hipertensión, insuficiencia venosa o diabetes mellitus, entre otras. También contribuye a establecer un bienestar mental, mejorando la autonomía de la persona, la memoria, rapidez de ideas, etc., y promoviendo sensaciones como el optimismo o la euforia, al tiempo que se mejora la autoestima de las personas. Todas las actividades encaminadas a mejorar la forma física (por ejemplo, tras un período largo de inactividad), deben realizarse de manera progresiva. Cada deportista debe analizar las demandas de su deporte de elección antes de decidir su plan de entrenamiento. La intensidad y la carga deben ser determinadas de forma individual, ya que dependen del nivel técnico y de la condición física de cada persona.

Beneficios biológicos

  • Mejora la forma y resistencia física.
  • Regula las cifras de presión arterial.
  • Disminuye los niveles de colesterol en sangre
  • Mejora la resistencia a la insulina.
  • Incrementa o mantiene la densidad ósea.
  • Ayuda a mantener el peso corporal.
  • Aumenta el tono y la fuerza muscular.
  • Favorece el retorno venoso
  • Mejora la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones.
  • Reduce la sensación de fatiga.

Cómo mantener el interés en el ejercicio

El conocimiento de los muchos beneficios del ejercicio no siempre hace que sea fácil seguir con su plan de entrenamiento. Si usted comienza con mucha energía, pero rápidamente estas se agotan, pruebe estos siete consejos:

  1. Comience lentamente. Si usted ha sido sedentario toda su vida y de un día para otro pretende correr 3 Km, lo más seguro es que al día siguiente presente dolor, ampollas, y este decidido a no repetir la rutina nunca más. Lo mejor será que aumente de manera gradual la intensidad de sus entrenamientos a medida que mejore su condición física, de esta manera es más probable que se adhiera al plan de ejercicio y continúe hasta lograr el hábito.
  2. Elija una actividad que le guste. El que realice un ejercicio que le parezca divertido, estimulante y que se adapte a sus habilidades hace más factible que continúe con el entrenamiento. Si no le gusta caminar en una banda, por ejemplo, será aburrido y difícil permanecer en ella todos los días. Sin embargo, si le gusta caminar fuera del gimnasio, es muy probable que usted busque tiempo para hacerlo todos los días. Tratar nuevas actividades también ayudará a mantener encontrar el tipo de ejercicio que a usted más le gusta. Algo que suele hacer el ejercicio más llevadero es escuchar música, descargue nueva música de la lista de reproducción de ejercicios y elija las canciones que le inspirarán a realizar el entrenamiento al ritmo que usted necesite.
  3. Busca un amigo. Tener un amigo que le acompañe a realizar el ejercicio le ayudará a que el tiempo pase más rápido y de manera más entretenida. Además de que el uno al otro se animan a continuar. Es importante que los dos compartan el mismo nivel de condición física ya que de lo contrario, puede ser que al no alcanzarle el ritmo usted se desaliente y deja la rutina.
  4. Celebre sus logros. Celebrar los logros, como después de haber conseguido el plan semanal, mensual, de dos meses, y así sucesivamente. Eso sí, ¡no celebrar con comida! Formalmente debe programar sus entrenamientos. Bloquee el tiempo en su agenda diaria, especialmente si usted es propenso a dejar que el día alejarse de ti. Al ver el ejercicio en su lista diaria de cosas por hacer, le recuerda que se trata de una prioridad.
  5. Preparación para sus entrenamientos. Coloque la ropa para realizar su ejercicio la noche anterior, Si su ropa de gimnasia están atrapados en la parte posterior de su armario, es menos probable que llegue a por ellos.
  6. Programe formalmente su ejercicio. Anote en su calendario o agenda la hora en la que va a realizar ejercicio, márquelo como una prioridad, de lo contrario pasará el día y no lo realizara. Siempre hay un pretexto que funcione… No lo permita.
  7. Si usted es diabético, compruebe su nivel de azúcar en la sangre antes y después del ejercicio. Esto le ayudará a ver como el ejercicio ayuda a mejorar el control de azúcar en la sangre. Cuando usted vea como su cuerpo reacciona a diferentes intensidades y tipos de ejercicio estará motivado a permanecer en la rutina que mejor le funcione. Asegúrese de tener tabletas de azúcar o jugos en su maleta de ejercicio para que pueda corregir cualquier episodio de hipoglucemia. Si siente temblores, debilidad o ansiedad detenga el ejercicio y revise su nivel de azúcar.
  8. La actividad física regular puede ayudar a aumentar sus esfuerzos para perder peso, e incluso una pequeña cantidad de pérdida de peso – 5 a 10 por ciento de su peso corporal – puede ayudar a mejorar el control del azúcar en la sangre. Recuerda que el ejercicio te ayuda a mejorar los niveles de hemoglobina glucosilada.
  9. Cuando usted comienza a ver los resultados de hacer ejercicio con regularidad, no va a querer dejarlo, ¡y esa es la mayor motivación de todas!

¡Que tengan una excelente semana!

Dra. Adriana lozano Platonoff

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