Curación de Heridas

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Cómo evitar el daño en los nervios y la infección cuando usted tiene diabetes tipo 2

Alrededor de la mitad de las personas que padecen diabetes presentan algún tipo de daño a los nervios, lo que se conoce como neuropatía diabética, este daño puede conducir a problemas graves con el tiempo.

Alrededor de la mitad de las personas que padecen diabetes presentan algún tipo de daño a los nervios, lo que se conoce como neuropatía diabética, este daño puede conducir a problemas graves con el tiempo.

El aumento de glucosa en las células puede dañar las paredes de los pequeños vasos sanguíneos que llevan sangre a los nervios, especialmente en las piernas.
Esto puede causar hormigueo, entumecimiento, ardor o dolor.

La glucemia mal controlada puede incluso hacerle perder toda la sensibilidad en las extremidades afectadas, y una pérdida de sensibilidad en los pies lo hace más vulnerable a lesiones e infecciones. Digamos que usted tiene una ampolla en el pie o un objeto pequeño dentro del zapato que no siente, eso ocasionará que no le de los cuidados adecuados o que pise el objeto extraño durante mucho tiempo produciéndose una herida, la cual por falta de cuidados puede crecer e infectarse rápidamente, es posible que se pierdan los síntomas de una infección local en la herida.

Es imprescindible que usted revise sus pies regularmente para evitar esto y sea meticuloso en su cuidado, ya que las infecciones no tratadas pueden causar gangrena (muerte de tejido) y puede conducir a la amputación de la extremidad o dedos del pie afectado.

La diabetes también puede hacer que sea más difícil para su cuerpo combatir las infecciones. Diversas enfermedades de la piel están relacionadas con la diabetes, e incluso la cortada más pequeña puede convertirse en algo grave rápidamente. Cualquier golpe, cortada o raspadura debe ser limpiada y tratada lo antes posible por su especialista en manejo avanzado de heridas.

Daño nervioso: ¿qué datos debe buscar?

Si usted nota cualquiera de estos síntomas asociados con el daño nervioso o infección, consulte a su médico:

Inflamación o hinchazón y sensibilidad en cualquier parte de su cuerpo.
Sarpullido, coloración roja, picazón, ampollas o escamas.
Cortadas, llagas o ampollas en los pies que tardan en sanar y que no son tan dolorosos como era de esperar (debido a una pérdida de la sensibilidad).
Entumecimiento, hormigueo o sensación de ardor en las manos o los pies.
Dolor agudo que empeora por la noche.
Debilidad muscular que hace difícil caminar.
Infecciones de la vejiga y problemas con el control urinario.
Hinchazón, dolor de estómago, estreñimiento, náuseas, vómitos o diarrea.
Disfunción eréctil en los hombres y sequedad vaginal en las mujeres.

Recuerde:

El mantener sus niveles de glucosa en sangre dentro de niveles adecuados, puede ayudar a prevenir o retrasar el daño a los nervios.

Si usted ya tiene daño en los nervios, esto ayudará a prevenir o retrasar aún más daños.

Debe hablar con su médico acerca de otros tratamientos que pueden ayudar.

¡¡Y no olvide revisar sus pies y zapatos todos los días!!

¡Qué tenga una excelente semana!
Dra. Adriana Lozano Platonoff

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