Curación de Heridas

Contáctenos (553) 433-7107

Uso de larvas de mosca en las heridas crónicas

Se conoce como larvaterapia, bio-cirugía, terapia larval o en inglés “maggot debridement therapy”. Su objetivo es desbridar (quitar el tejido necrótico) las heridas, ¿la conoces?

¿Sabías que hay un tipo de terapia que usa larvas de mosca para quitar
el tejido muerto de las heridas?

Se conoce como larvaterapia, bio-cirugía, terapia larval o en inglés “maggot debridement therapy”. Su objetivo es desbridar (quitar el tejido necrótico) las heridas. Para este fin se usan larvas de moscas necrófagas (que solo se alimentan de materia orgánica muerta) cultivadas de forma estéril para la desbridación de las heridas. La mosca que se usa con mayor frecuencia es Luciliasericatao botella verde.

Durante este tipo de desbridamiento, el profesional de la salud hace uso de la habilidad natural de las larvas para ingerir tejido necrótico o infectado, sin afectar el tejido sano, disminuyendo las bacterias de la herida y promoviendo la cicatrización.

El uso de las larvas de mosca en las heridas crónicas fue descrito por Ambrosio Paré desde el siglo XVI, y aunque con bajas y altas su uso es cada vez más reconocido.

Las heridas crónicas, como es el caso de las úlceras venosas, de las dehiscencias quirúrgicas, del pie diabético, o de las úlceras por presión, entre otras, requieren de desbridación efectiva para poder cicatrizar y es aquí donde la larvaterapia puede ser una alternativa útil.

Aunque la terapia tiene por objeto principal la desbridación del tejido necrótico (destrucción o remoción del tejido necrótico), se han descrito otros mecanismos como la desinfección de las heridas y la promoción de la formación de tejido de granulación (tejido necesario para que una herida empiece a cicatrizar), que han popularizado su uso en todo el mundo.

Las secreciones o excreciones de las larvas contienen enzimas que degradan el tejido necrótico, liberando así a la herida de material inviable y contaminado.

La principal ventaja de este método es que, por tratarse de una especie de larvas necrófagas, no dañan el tejido viable o sano. Los microorganismos que se encuentran presentes en el lecho de la herida son también eliminados por destrucción en el tracto digestivo de la larva y por sustancias en las secreciones de las larvas. Las secreciones de las larvas contienen también sustancias que favorecen la granulación del tejido.

Lo cierto es que la larvaterapia se encuentra ampliamente difundida y en pacientes bien seleccionados ofrece grandes ventajas. Por lo tanto es importante que el clínico identifique y defina cuáles son aquellos pacientes factibles de obtener el mayor beneficio con la terapia, aquellos en los que resultaría nula o escasamente benéfica, e incluso aquellos donde resultaría peligrosa.

¡Que tengan una buena semana!
Dra. Adriana Lozano Platonoff

Deja un comentario

Back to Top